Es cuando todo parece comenzar de nuevo. Después del silencio del invierno, la tierra despierta: los primeros brotes asoman entre las hojas secas, los árboles vuelven a vestirse de verde, las flores colorean los caminos y los pájaros llenan el aire de nuevos cantos.
La primavera nos recuerda que la vida siempre encuentra la manera de renacer.
Los niños sienten este cambio de forma natural. Necesitan salir, correr, observar insectos, recoger flores, plantar semillas, ensuciarse las manos con tierra y descubrir que la naturaleza cambia cada día delante de sus ojos.
La infancia necesita mucho más que conocer el nombre de una flor: necesita tocarla, olerla, sembrarla, esperarla y ver cómo cambia con el paso de las semanas.
La biblioteca de la primavera:
- Abril - El despertar: los primeros brotes, la Pascua desde una mirada conectada con la naturaleza.
- Mayo - La explosión de la vida: flores, insectos, huertos… Explorar, sembrar, cuidar y observar el mundo vivo.
- Junio - La llegada de la luz: los días se alargan y la naturaleza nos conduce hacia el verano.
+ Guía completa para la mesa de estación de invierno.
+ Tesoros para un invierno vivo.